jueves, 2 de marzo de 2017

Authors Anonymous, de Ellie Kanner

Kaley Cuoco con gafas y divina: moléculas



Título: Autores anónimos
Director: Ellie Kanner
Guion: David Congalton
Intérpretes: Kaley Cuoco, Chris Klein, Dennis Farina, Jonathan Bennett, Dylan Walsh
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: comedia
Año: 2014




Aunque esta película tiene ya un par de añitos he decidido reseñarla por varios motivos. El primero es que en su día se me pasó hacerlo y me dio rabia porque, aunque pasó bastante desapercibida, a mí me gustó mucho. El segundo es que es una película dirigida por una mujer, Ellie Kanner, y así aprovecho para quejarme de que, una vez más, no haya ni una sola directora nominada en los Oscar. El tercero y más importante es que hace muy poquito me apunté a un taller de escritura, como entretenimiento y sin muchas expectativas, y no pude evitar acordarme de Autores anónimos.
Y es que esta película va precisamente de eso, de un grupo de aspirantes a escritores que se reúnen en una especie de taller en el que comparten sus sueños, sus aspiraciones, se comentan los unos a los otros cómo marchan sus carreras (si es que alguna de ellas marcha de alguna manera) y de paso se enamoran. Porque Autores anónimos es, a fin de cuentas, una comedia romántica que, dejando a un lado los desternillantes arcos argumentales sobre las vicisitudes editoriales de seis protoescritores, cuenta la típica historia de chico-conoce-chica.
En este caso ella es Hannah, interpretada por Kaley Cuoco (Penny en Big Bang Theory), que aquí se repite un poco en su papel de rubia no muy cultivada con aspiraciones artísticas. Si en Big Bang Theory Penny sueña con llegar a ser actriz, en Autores anónimos lo que anhela es llegar a convertirse en escritora, aunque durante casi toda su vida se haya saltado el primer paso para ser un buen autor, que es haber leído mucho. Él es Henry, a quien da vida Chris Klein (Chris Ostreicher en American Pie), que tiene bastante talento pero también muchas inseguridades y cae rendido a los pies de Hannah aunque ella no acaba de hacerle mucho caso.
Como comedia romántica, Autores anónimos no me terminó de convencer. Es muy tópica y no va más allá de la historia mil veces vista del chico empecinado en salir de la friend-zone con la chica incorrecta. Sin embargo como falso documental sobre el mundillo literario (está rodada en un estilo mockumentary), sí que la veo interesante. 
La verdad es que, según se mire, Autores anónimos puede resultar hasta cruel y, si como le ocurre a Henry y a sus compañeros, tenéis depositadas vuestras ilusiones en la creación literaria, esta cinta puede llegar a desmoralizaros. Aunque también puede azuzar a más de uno, porque no es muy difícil sentirse identificado con alguno de los secundarios. Hay para todos los gustos, porque, a parte de Henry y de Hannah, acuden a las sesiones del taller un candidato a poeta maldito que no escribe nunca, un oculista que no hace más que anotar ideas en una libreta que después no desarrolla, una ricachona aburrida y muy libidinosa que haría sonrojar a la mismísima E. L. James, y un veterano de guerra que quiere ser Tom Clancy a toda costa.
Como ya he dicho, en su momento Autores anónimos obtuvo más pena que gloria, y no me parece justo. En Filmaffinity no llega ni al cinco, pero yo le di una oportunidad y no me arrepentí. Quizás no sea una película para todo el mundo. No es una comedia romántica al uso y, como reza su subtítulo, "Los finales felices son difíciles de escribir". Con todo yo se la recomendaría a cualquiera que esté interesado en el mundo de la literatura o que haya fantaseado alguna vez con la idea de ser escritor profesional. 



Por cierto y aunque no tenga nada que ver con mi opinión sobre la película, de momento me está gustando bastante la experiencia en el taller de escritura. Esta semana haré novillos porque me voy de viaje a Italia (si la gripe lo permite), pero me está pareciendo muy enriquecedor. Todavía, eso sí, no he identificado a ningún admirador de Tom Clancy. Con E. L. James tengo mis dudas. Ya iremos viendo.

lunes, 27 de febrero de 2017

Las quince primeras vidas de Harry August, de Claire North


Título: Las quince primeras quince vidas de Harry August
Autora: Claire North
Editorial: Colmena Ediciones (Editorial Hidra)
Encuadernación: tapa blanda
Número de páginas: 416
Idioma: castellano


A estas alturas no sé qué contar sobre esta novela que no se haya dicho ya. La leí a finales del año pasado después de haber encontrado toneladas críticas estupendas acerca de ella. He estado a punto de no escribir esta reseña porque sencillamente no sé qué puedo añadir a todo lo que ya se ha dicho. En fin, vamos a ver si puedo decir algo medio curioso sobre este libro tan exitoso.


Claire North es el pseudónimo con el que firma esta obra Catherine Webb, la que fuera niña prodigio de la literatura young adult, que al cambiar de registro lo hizo también de nombre (como autora young adult usaba el de Kate Griffin). Se trata de una escritora muy joven a pesar de todo lo que lleva ya publicado (tiene solo treinta añitos). Otro día, después de contar de qué va Las quince primeras vidas de Harry August y de explicar qué me ha parecido a mí, hablaré de lo que pienso acerca de esa necesidad o ese deseo de utilizar otro pseudónimo al cambiar de subgénero.
Esta novela, que no sé si clasificar como de ciencia ficción o como de fantasía, cuenta la historia de Harry August, un hombre que vuelve a nacer una y otra vez en el mismo sitio y en el mismo tiempo en el que lo hizo por primera vez. Él es consciente de ello, lo recuerda todo, así que imaginaros el cacao mental que pasea este señor hasta que decide empezar a atar cabos ya cuando va por la tercera o la cuarta vida. No destripo gran cosa si digo que en el libro Harry no es la única persona con esta particularidad, sino que hay otros como él y que los que nacen y mueren en el futuro se las apañan para ponerse en contacto con él en una de esas vidas y advertirle que el fin del mundo se está anticipando cada vez más y tiene que deberse a lo que algún iluminado como ellos está haciendo.
Si me pusieran una pistola en la cabeza y me obligaran a meter esta novela dentro de un género, creo que optaría por la ciencia ficción, pero lo haría a regañadientes. Aunque es verdad que tontea un poco con la ficción especulativa y con una tecnología que todavía no existe, Las quince primeras vidas de Harry August encajaría mejor en la definición de fantasía. En cualquier caso tengo que quitarme el sombrero ante esta obra. Si acepto barco como animal acuático y admito que es una novela de ciencia ficción, también puedo permitirme hacer una paralelismo que me andaba rondando la cabeza desde que la empecé. Las quince primeras vidas de Harry August, de Claire North, es a la ciencia ficción lo que Elantris, de Brandon Sanderson, a la alta fantasía.

Claire, maquinando maneras de matar a Harry

Voy a explicarme antes de que nadie me tire tomates pochos virtuales. Si Brandon Sanderson dio un golpe en la mesa con una novela de fantasía enorme (en todos los sentidos) que rompía con los estereotipos del género, Claire North hace lo mismo con la ciencia ficción. Es muy difícil escapar de los patrones clásicos sin salirse del tiesto, pero esta es la demostración de que puede hacerse. Es una historia muy compleja y muy bien montada, con unos personajes creíbles y una ambientación cuidada, pero además es muy original. No se trata de la manidísima tragedia de un inmortal con crisis existenciales. Harry August puede morir y de hecho está condenado a hacerlo una y otra vez. Tampoco estamos ante una novela de viajes en el tiempo porque su protagonista, como cualquiera de nosotros, está atrapado en el lapsus que transcurre entre su nacimiento, que siempre ocurre en el mismo momento, y su muerte. Esto es algo diferente y eso se agradece.
Con respecto a la prosa de Claire North poco se puede comentar. Lo que yo he leído ha sido una traducción, así que tampoco puedo explayarme, pero me da que a esta chica se le notan las tablas. Ni sobra ni falta nada. Sí que tengo que reconocer que a ratos se me hizo un poco pesado, pero no lo achaco ni a la falta de ritmo ni a que la historia no enganchara, sino a la elección de la primera persona como voz narradora. Entiendo que Harry es un tipo que, después de chorrocientas vidas, está un poco de vuelta de todo (menos de salvar el mundo) pero a mí se me antojo algo seta. No sé. Soy de la idea de que esta clase de sabiondos funcionan mucho mejor como secundarios que como protagonistas. Igual eché en falta un contrapunto más humano, algún coleguilla mediocre que sirviera de alivio có(s)mico. En fin, cosas mías.
El verdadero único punto débil que le he hallado a esta novela, y lo cuento a riesgo de que sus fans me quieran crucificar, es que, a pesar de lo original de la propuesta, al final el argumento se reduce a lo de siempre: hay un chico aparentemente normal pero que, llegado un momento, descubre que es diferente y flipa en colores hasta que lo rescata un asociación de personas tan diferentes como él que le explican que no es que esté como las maracas de Machín, sino que es un mago/mutante/semidiós (en este caso, una especie de bucle con patas). Y además se echa un supermejor amigo con el que al final tiene que enfrentarse porque no entiende que lo que deben hacer es convivir en paz con los humanos random en lugar de liarla parda. Igual es una visión reduccionista del libro, pero puesta a sacarle algún defecto, este sería uno de no ser porque es un esquema narrativo que sigue funcionando muy bien.
No le doy un diez a Las quince primeras vidas de Harry August por esto que acabo de contar y porque no he logrado empatizar casi en ningún momento con el personaje principal. Me es muy difícil engancharme a un libro cuando su protagonista me resulta tan indiferente, por mucho que luego lo que le pase sea la pera limonera y que en la novela haya referencias filosóficas al mito de Sísifo o al del eterno retorno. En todo caso le pongo un sobresaliente porque es un soplo de aire fresco y eso hay que saber agradecerlo.



jueves, 23 de febrero de 2017

Tres reseñas de películas oscarizables

La clase de pelis que me gustan no suelen estar en la lista de oscarizables, así que normalmente tengo muy poquito que opinar con respecto a las candidatas. Este año da la casualidad que he visto tres de las nominadas a mejor película y las tres me han gustado, aunque no de la misma manera, así que voy a comentar brevemente qué me han parecido.




Título: Figuras ocultas
Director: Theodore Melfi
Guion: Allison Schroeder (Libro: Margot Lee Shetterly)
Intérpretes: Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe, Kevin Costner, Jim Parsons, Mahershala Ali, Kirsten Dunst.
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Drama
Año: 2016




Desde mi punto de vista el mayor atractivo de esta película es que está basada en la historia real de tres matemáticas afroamericanas que trabajaban en la NASA a comienzos de los años sesenta y sin cuyo valioso trabajo no hubiera sido posible poner en órbita al astronauta John Glenn. 
No tenía ni idea de lo importante y poco agradecida que fue la labor de estas pioneras, encima en una época en la que la lucha por los derechos civiles de la población negra estaba en plena ebullición. En ese aspecto, Figuras ocultas es imprescindible. Además, las actrices que interpretan a las tres protagonistas cumplen más que de sobra, especialmente Octavia Spencer, que ya cuenta con un Oscar por Criadas y señoras. Me flaquean bastante más Kevin Costner, no porque lo haga mal sino porque su personaje promete mucho pero no da para casi nada, y Jim Parsons, que me encanta como Sheldon Cooper pero que aquí se vuelve un poco repetitivo en su papel de científico repelente e insufrible.
No me atrevo a decir que no merezca la pena ver Figuras Ocultas, pero no tanto porque funcione como película, que creo que no acaba de hacerlo, sino porque nos descubre una parte de la historia de la carrera espacial que no ha sido suficientemente reconocida.



Título: Lalaland (La ciudad de las estrellas)
Director: Damien Chazelle
Guion: Damien Chazelle
Intérpretes: Emma Stone, Ryan Gosling, John Legend, Rosemarie DeWitt, J.K. Simmons.
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Musical
Año: 2016




Para mí esta ha sido la sorpresa positiva de la temporada. No me esperaba para nada que fuera a gustarme un musical con el típico argumento de chico conoce chica peeeeero... Bueno, la historia en principio no es muy original. Ella es una aspirante a actriz que se gana la vida como camarera. Él es un pianista un poco malhumorado y enamorado del jazz que sueña con montar su propio club. Se conocen, se caen mal, se siguen conociendo, se caen mejor, se conocen a fondo y se enamoran hasta las cachas. Y mientras todo esto sucede, cantan y bailan y se las ven y se las desean para lidiar con la vida y con sus propias aspiraciones. 
Lo bueno es que, aunque ni la historia es original ni ellos lo petan cantando y bailando, la cosa funciona. Por lo menos yo, que odio los musicales, salí del cine con unas ganas irresistibles de hacer las dos cosas: cantar y bailar. Pero vaya por delante que no hice ninguna. Y eso que Lalaland me gustó mucho.



Título: La llegada
Director: Denis Villeneuve
Guion: Eric Heisserer (Relato: Ted Chiang)
Intérpretes: Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg, Mark O'Brien
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Ciencia ficción
Año: 2016




Y aquí va mi favorita por muchos motivos. Para empezar porque ya el relato de Ted Chiang, La historia de mi vida, me enamoró. Y esta es una buena adaptación. Y cuando digo buena no quiero decir fiel, sino buena. Este es uno de esos raros casos en los que una película y el libro en el que se inspira se complementan a la perfección. 
Me da que La llegada es, con diferencia, la que peor parada va a salir en la lucha por la estatuilla, pero a mí ha sido la que más me ha gustado. No es solo porque sea una película de ciencia ficción. Es que Ted Chiang, y por extensión Denis Villeneuve, han sabido darle un giro renovador al género. A estas alturas no destripo nada si celebro que, por una vez, la heroína de una película sobre extraterrestres no sea una militar ni una científica (lo cual es estupendo pero ya está muy visto), sino una lingüista. Vamos, que aquí también hay una doctora, pero es de letras. Porque lo que plantea la película no es moco de pavo: a ver, si un buen día se presentan los extraterrestres en la Tierra, ¿cómo nos entendemos con ellos? Y esa es solo la excusa para empezar a cavilar, porque la infinidad de cuestiones filosóficas que llegan a abrirse son extraordinarias. ¿Somos realmente conscientes de cómo el lenguaje condiciona nuestra manera de pensar, de entender la realidad, de "ser" o de "estar"?

jueves, 16 de febrero de 2017

Jane, el zorro y yo, de Isabelle Arsenault y Fanny Britt

Título: Jane, el zorro y yo
Autoras:  Isabelle Arsenault y Fanny Britt
Editorial: Salamandra
Encuadernación: tapa dura
Número de páginas: 106
Idioma: castellano

Últimamente se habla mucho en los medios de un tema tan delicado como es el del acoso escolar, también conocido como bullying. Es un problema muy grave y más extendido de lo que se pensaba hasta hace poco. Me ha sorprendido para bien ver que, además de estar recibiendo tanta atención en la prensa y en los informativos, también se estén publicando libros en los que se aborda la cuestión con bastante sensibilidad. 
Algunos ejemplos de libros protagonizados por niños que sufren acoso serían los de la serie Wonder: la lección de August, de R. J. Palacio, o Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness. Los dos me parecieron lecturas muy recomendables en las que no se banaliza el problema.
Para esta entrada he elegido otro en el que también se trata la cuestión desde una perspectiva parecida. En este caso he traído una novela gráfica (ya sabéis que tengo debilidad por las viñetas) de dos autoras canadienses: Isabelle Arsenault y Fanny Britt.
Jane, el zorro y yo cuenta la historia de una niña llamada Hélène que vive en Montreal en los años ochenta y a la que sus amigas han ido dando de lado por considerarla demasiado gorda. En realidad Hélène es una niña como cualquier otra, con los mismos sueños y aficiones, que ve cómo su vida diaria se convierte en un infierno por culpa de las constantes burlas de sus compañeros de colegio. El único refugio que encuentra esta pequeña es la lectura, concretamente la novela Jane Eyre
Hélène se siente muy identificada con la heroína creada por Charlotte Brontë y sueña con llegar a ser "una mujer brillante y delgada y prudente" de la que el señor Rochester pudiera enamorarse. La literatura es el único salvavidas al que puede aferrarse hasta que es obligada a participar en un campamento de inmersión en lengua inglesa. Allí el contacto con un curioso zorro y el descubrimiento de la verdadera amistad de la mano de Géraldine, otra niña a la que conocerá, harán cambiar radicalmente la percepción que de sí misma tiene Hélène.

Algunas de las ilustraciones en las que se evocan pasajes de Jane Eyre
Jane, el zorro y yo tiene una trama sencilla pero a la que se le puede sacar mucha sustancia. No es la clase de historia que suele cautivarme, pero reconozco que es una novela gráfica que recomendaría encarecidamente tanto a niños como a adultos. Por un lado porque reivindica la función terapéutica de la literatura, encima con un pedazo de libro como es Jane Eyre, y por otro porque transmite un mensaje de esperanza muy bonito sin obviar la crítica a la crueldad de la que pueden ser capaces las personas. 

En lo que se refiere a las ilustraciones, lo que más me ha gustado ha sido cómo se juega con dos tipos de dibujos muy diferentes. Cuando Hélène imagina las escenas de Jane Eyre los tonos son más cálidos y las figuras más estilizadas. Cuando se trata de su vida, los colores son apagados, casi siempre se recurre al blanco y negro y las imágenes se vuelven más infantiles y difusas. Este recurso no es nuevo. Creo recordar que ya en El mago de Oz, la película de 1939, las escenas que transcurren en Kansas se rodaron en blanco y negro, mientras que las que lo hacen en Oz están en color. También en La novia cadáver, de 2005, Tim Burton usó colores mucho más tristes para las secuencias en las que se supone que están en el mundo de los vivos, pero curiosamente otros mucho más vivos para el mundo de los muertos. Precisamente uno de los detalles más bonitos de Jane, el zorro y yo es que cuando Hélène empieza a sentirse más feliz también los colores inundan el mundo real.

La vida de Hélène se nos presenta en tonos grises; el de Jane en color.

Poco más puedo añadir a lo ya dicho. Quizás que esta es la clase de novela gráfica que puede interesarle también a quienes no son aficionados a los cómics, ya que es muy realista y autobiográfica (la propia Fanny Britt sufrió bullying en su infancia). Ha sido traducida a doce idiomas y ha ganado más de quince premios y menciones internacionales, como el prestigioso Governor General's Literary Award en la categoría de álbum ilustrado y la nominación al Premio Eisner en la categoría de libro juvenil.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Carpe diem


Viendo que mi última publicación en el blog es de septiembre del año pasado, hasta yo me pregunto qué sentido tiene retomarlo. Jolines, pero si hasta me apunté al blog común de la iniciativa "Adopta una autora" porque daba este por muerto y enterrado.
Entonces, ¿por qué retomarlo? Bueno, pues por una razón muy sencilla? Dejarlo fue un error. Y lo fue porque las razones que me llevaron a hacerlo fueron equivocadas. Lo fui dejando porque Twitter era más cómodo, porque las respuestas eran más inmediatas y parecía más fácil leer los comentarios y las opiniones de la gente que podía decir algo que me llegara. Algo de lo que quiero leer. Y también Instagram era más tentador y más sencillo. ¿Que voy al cine? pues me echo una foto con el cartel en la entrada y le pongo cuatro estrellitas. ¿Que leo un libro? Pues explico en ciento cuarenta caracteres si me ha gustado o no.
Es más fácil.
Pero no es lo que quiero. 
Y encima me he dado cuenta de que ni siquiera es sano. No lo es porque en Blogger respiraba otro rollo. Igual es porque seguía a gente a la que lo único que le importaba era hablar de libros, de música, de cine, de televisión, de la ropa que se había comprado, de un viaje que habían hecho... No sé. De lo que fuera. En las redes tipo Twitter e Instagram desde hace algún tiempo tengo la sensación de que lo único que encuentro es bilis por un tubo, susceptibilidades a flor de piel, haters, etc. 
Como diría Goyo Jiménez, no lo cuento, lo hago. ¿Que he leído una novela romántica paranormal en el que sale un triángulo amoroso y a mí me ha gustado? Como lo diga me machacan porque ayudo a fomentar estereotipos sexistas. ¿Que he leído esa misma novela y me ha parecido muy mala? No respeto los gustos de otras lectoras. ¿Que voy a ver El despertar de la fuerza y me flipa el personaje de Rey? Soy una feminazi. ¿Que no veo el shippeo entre Finn y Dameron por ningún sitio? Soy homófoba. ¿Que salgo a cenar con mi novio el día de San Valentín y le hago una foto a la pizza? Pues soy una marioneta del sistema consumista, lo que quiero es humillar a quienes no tienen pareja, soy boba porque me trago el mito del amor romántico y encima la pizza lleva piña.
Y lo peor es que además me lo merezco por subir una foto de mi cena a Instagram (lo cual, por cierto, es un ejemplo que se me ha ocurrido, ya que no suelo colgar fotos de mi comida en las redes, pero lo diré bajito por si alguien que sí lo hace se ofende).
Sé que las personas somos así y que lo mejor que puedo hacer es, sencillamente, pasar de esos berenjenales. He sentido la tentación de eliminar mi perfil de esas redes y punto, pero mentiría si dijera que no he encontrado también cuentas que merece la pena seguir y proyectos interesantes gracias a ellas. Espero que una buena limpieza en Twitter y poner Instagram en modo privado sea suficiente, pero no descarto mandarlo a la porra más adelante. De momento perfil bajo y a balar en el blog. Y ojo, que he dejado de seguir a gente que de ninguna manera ha dicho nada hiriente ni por asomo, pero que a lo mejor sí suele retwittear a otros que parece que se levantan cada mañana enfadados con el mundo. A lo mejor es que me he cansado de estar yo también enfadada con el mundo. A lo mejor es que anoche, después de cenar con mi novio vimos El club de los poetas muertos y me acordé de que solo se vive una vez, y de que si me paso la vida enfadada no aprovecharé el momento y no podré disfrutar de todas las cosas bonitas del mundo por estar demasiado ocupada señalando con los dientes apretados las que no me gustan.
Libros, pelis, series y viajes. Y punto. 
Y al que no le guste que no mire.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Me sumo a la iniciativa #LeoAutorasOct de La Nave Invisible

Pues lo dicho. Subo esta entrada tan cortita para anunciar que voy a dedicar el mes de octubre a equilibrar un poco la balanza, así que leeré y reseñaré libros y cómics escritos y/o dibujados por mujeres. 
Me sumo de esta manera a la iniciativa lanzada por el requeterecomendable blog La Nave Invisible que invita a usar durante el mes de octubre el  hashtag #LeoAutorasOct para comentar los libros que vayamos devorando. 
En mi caso me he dado cuenta de que últimamente suelo leer más libros escritos por mujeres que por hombres, pero paradójicamente reseño más los de estos últimos y quiero ponerle remedio, así que dedicaré octubre a esta causa que en realidad debería ser la de todo el mundo.
Un besote a todo el mundo. Os animo a twittear con este hashtag durante el mes de octubre y a leer más libros escritos por mujeres siempre que os apetezca.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Reseña: Ghostbusters


Título: Ghostbusters
Director: Paul Feig
Guion: Katie Dippold, Paul Feig
Intérpretes: Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Leslie Jones, Kate McKinnon, Cecily Strong, Chris Hemsworth.
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Comedia
Año: 2016



Vi esta película la misma semana de su estreno pero no la he reseñado hasta ahora aunque me moría de ganas de hacerlo. La verdad es que no sabía muy bien qué esperar de ella. De chiquitaja era muy fan de los cazafantasmas originales. De hecho tengo que admitir que sigo siéndolo, así que no me iba a conformar con cualquier cosa para quedarme satisfecha, pero salí muy contenta del cine.



Vaya por delante que cuando se empezó a hablar de un remake o una tercera continuación de la película de 1984 lo primero que pensé fue que no iba a salir nada bueno de ahí. Luego se empezaron a filtrar rumores sobre desavenencias del elenco original con el guion propuesto y hasta me alegré de que la cosa quedara en stand-by. Lo que se supo a continuación era que se retomaba el proyecto pero con chicas en lugar de chicos y de solo imaginarme a Emma Roberts o a Vanesa Hundeg vistiendo ceñidos minishorts grises y botas hasta las rodillas me entró dolor de barriga. Afortunadamente el sentido común se impuso y para esta especie de reboot se ha optado por un elenco sacado directamente de Saturday Night Live, el mismo criadero de cómicos excepcionales del que salieron los cazafantasmas originales en los años ochenta.
No me voy a enrollar demasiado porque ya se ha hablado mucho sobre Ghostbusters y estoy segura de que mucha gente a estas alturas ya la habrá visto y se habrá formado su propia opinión. La mía es que la película me ha encantado. Es cachonda, es absurda, las actrices protagonistas no pueden ser más divertidas y, vale, no es la misma película que vimos hace treinta años, pero creo que por una vez un reboot o un remake sí llega para cumplir una función. Las niñas que crecimos en los ochenta lo hicimos con la fortuna de poder disfrutar de un montón de héroes divertidos y carismáticos (Indiana Jones, Han Solo, Conan o los propios cazafantasmas), pero la verdad es que rara vez encontrábamos heroínas femeninas en las que fijarnos como referentes. Vale, es verdad que ahí estaban Sarah Connor y la teniente Ripley, pero eran excepciones que no hacían más que confirmar la regla. Encima esas poquísimas heroínas, por muy aguerridas y valientes que fueran, nunca pasaban de ser eso, luchadoras muy entregadas cuya personalidad quedaba muy poco trabajada. Porque, a ver, Leia molaba, pero ni de broma molaba tanto como Solo. Y Valeria, la novia de Conan, era la caña, pero ni de broma era Conan (y encima acaba convirtiéndose en el típico tropo de "la mujer en la nevera" cuando Thulsa Doom la envenena).

Es verdad que Ghostbusters no es una peli redonda. Tiene debilidades: el malo no es gran cosa, a veces el ritmo se vuelve raruno y se nota que en postproducción han hecho cortes extraños que no favorecen el desarrollo de la historia. Pero con todo pienso que las protagonistas están tan bien en sus papeles, extremos y alocados, y los guiños a las películas originales son tan apropiados, que al final la película se disfruta un montón. Además, otro de sus grandes aciertos es que no han convertido a los personajes masculinos en chicas, sino que han tomado un poco de cada uno y han creado otros totalmente diferentes pero en los que aun pueden reconocerse algunos rasgos de los primeros cazafantasmas. Jillian Holtzmann (Kate McKinnon), que probablemente se ha convertido en la cazafantasmas más querida por el público, no es la versión femenina de Egon Spengler, aunque sí conserva el rol de científica geek. Tampoco Patty Tolan (Leslie Jones) es Winston Zeddemore, a pesar de que también se trata de la única afroamericana no científica del grupo. Me ha gustado mucho que Patty tenga un papel mucho más importante en esta nueva versión del que en su día le dejaron al pobre Winston, que no era más que un secundario que parecía incrustado en el guion para darle un poco de variedad étnica al asunto.
Me gusta mucho que por fin se esté apostando por las chicas para desarrollar papeles que vayan más allá de la típica heroína buenorra o la damisela en apuros. No hace falta ser Lara Croft para protagonizar una película de aventuras. Bill Murray y Dan Aykroid lo hicieron en su día y ninguno de los dos era Chris Hemsworth. También me parece un punto a su favor que se hayan creado personajes diferentes para esta nueva generación. Si se hubieran contentado con hacer versiones femeninas de los ya existentes habrían caído en el mismo error que, bajo mi punto de vista, cometen quienes cambian la raza o el género de un personaje en un intento por disimular un hecho incontestable: hasta hace muy poco la inmensa mayoría de los héroes protagonistas eran hombres blancos heterosexuales. Por eso me alegra tanto que con Ghostbusters se haya hecho algo diferente y arriesgado. Porque ya iba siendo hora de que se demostrara que las chicas, sean o no tan monas como Angelina Jolie o Scarlett Johansson, pueden ser divertidas. Y pueden patear traseros de todos los tipos, incluidos los ectoplásmicos.


lunes, 29 de agosto de 2016

Consejos para el Harry Potter Warner Bros. Studio Tour de Londres

El pasado viernes estuve por segunda vez en los estudios de la Warner en Londres en el Tour de Harry Potter. No hace mucho más de un año que los visité pero me surgió esta otra oportunidad y no iba a desaprovecharla. 
No voy a dedicar esta entrada a contaros todo lo que espera a quienes vayan a hacer este tour por las instalaciones en las que se rodaron buena parte de las ocho películas sobre el niño mago más famoso de todos los tiempos. Ya hay mucha información al respecto en Internet y además está todo muy bien explicado en su página web. Solo voy a daros un par de consejos por si tenéis pensado ir. 


1. Comprad las entradas con antelación. Esto es importantísimo porque no se venden en taquilla y suelen agotarse. Yo este año estuve a punto de quedarme sin ir porque cuando quise adquirirlas ya no quedaba ni una para agosto. Tuve suerte y pude comprarlas a través de una agencia que se había reservado unas pocas para las últimas horas de la tarde, pero si no queréis sustos de última hora, mi consejo es que seáis previsores.

2. Si no disponéis de vehículo propio y no podéis/queréis dejaros un dineral en taxis hay dos maneras de llegar a los estudios, que están en Watford Junction. La primera es la que usé la primera vez que fui y consiste en coger un tren hasta Watford Juncion en la estación de Euston. Salen constantemente, no tardan ni veinte minutos y si se compran con antelación en la web de Southern Railway (que es como la Renfe de allí) cuestan unas diez libras ida y vuelta. Una vez en la estación Watford Junction solo hay que coger un bus hasta los estudios. Creo que son unas dos libras la ida y la vuelta, también pasan todo el rato y se distinguen muy bien porque van pintados con imágenes de las películas.


La segunda opción es la que tuve que elegir esta vez: comprar todo el paquete con una agencia que se llama Golden Tours y que incluye el transporte desde la estación de Victoria o desde Baker Street hasta la puerta del estudio. Puede parecer más cómodo pero yo le vi desventajas. La primera es que no tienes libertad de horarios. Te tienes que subir al autobús a la hora programada y solo te garantizan sitio para volver con el turno que te toca. El problema es que solo tienes unas tres horas y media para disfrutar de los estudios, y a mí se me antoja muy poco tiempo. Lo positivo es que por el camino (una hora más o menos) te ponen Harry Potter y la Piedra Filosofal

3. Podéis llevar vuestra propia comida y de hecho hay una zona especialmente habilitada para merendar. Si lo preferís, podréis comprar algo de fast food allí mismo. Y cerveza de mantequilla, por supuesto. En verano existe la opción de tomar incluso una versión en helado. Cuesta tres libras y media y está riquísima. Pagando un poco más te lo ponen en un vaso de recuerdo.


4. Batería, mucha batería para las cámaras, porque hay mucho que fotografiar y que twittear. En serio. Querréis inmortalizar cada rinconcito mágico. ¡Encima tienen wifi gratis!

5. El último consejo es, casi con toda seguridad, el más difícil de seguir. La tienda que hay en los estudios es sencillamente espectacular. Casi cualquier producto de la franquicia que podáis imaginar estará allí. Hay de todo: ranas de chocolate, grageas de todos los sabores de Bertie Bott, camisetas, libros, muñecos, juguetes, banderines, varitas, pijamas, bufandas, sombreros seleccionadores... En fin, de todo. Como la primera vez que estuve no me compré nada para mí misma, en esta ocasión me dejé llevar y me llevé un montón de recuerdos: una bufanda, un banderín y unos guantes de Hufflepuff y una camiseta de El prisionero de Azkaban, que es mi película preferida de toda la saga.



Estoy encantada. De hecho estoy deseando que llegue el invierno para estrenarlo todo, pero el consejo que os quería dar es que mantengáis la cabeza fría y comparéis precios. Yo estuve en los estudios de la Warner el viernes. Pues bien, el sábado siguiente fui al megastore de Forbidden Planet en Shaftesbury Avenue y encontré muchos de los productos que había visto en la tienda de los estudios a un precio mucho más bajo. Por ejemplo, el Trivial de Harry Potter costaba cinco libras menos y algunos de los cabezones de Funko Pop estaban por solo 9 libras. No vi la bufanda de Hufflepuff (que a mí me había costado 27 libras) pero sí tenían las de Gryffindor y Ravenclaw por solo veinte. El libro Harry Potter and the Cursed Child también estaba mucho más barato.

Como podéis ver tampoco me he extendido demasiado. Solo puedo recomendaros que visitéis el estudio de la Warner de Londres. Creo que cualquier potterhead lo disfrutará mucho y, aunque es más bien una especie de museo y no un parque de atracciones como el de Orlando, no está nada mal para los que no podemos ir hasta los Estados Unidos para sumergirnos en el  universo de Hogwarts.

jueves, 7 de julio de 2016

Adulthood is a myth, de Sarah Andersen.

Título: Adulthood is a myth
Autor: Sarah Andersen
Editorial: Andrew McMeel Publishing
Encuadernación: tapa blanda (con tacto de peluche)
Número de páginas: 112
Idioma: inglés

Otra entrada cortita (que es verano y no apetece alargarse) para recomendaros un libro, en este caso un cómic, que me compré hace unas semanas a través de The Book Depository y que he disfrutado un montón: Adulthood is a myth, de la dibujante neoyorkina Sarah Andersen.
Es posible que sus viñetas os suenen de verlas por la red. Están muy extendidas y la verdad es que esta chica está triunfando gracias a su pequeña personajilla. Las tiras de Sarah Andersen son frescas y desenfadadas, y encima de hacernos reír nos hacen reflexionar acerca de lo que de verdad conlleva ser mujer hoy en día (aunque me consta que a los chicos también les encanta leer estas tiras).


Lo que más me gusta de Sarah Andersen es que es una feminista de los pies a la cabeza y no se corta ni un pelo a la hora de tratar con mucha ironía temas espinosos como la menstruación o la depilación, pero no lo hace en un tono molesto ni irritante, sino sencillamente cotidiano. Es imposible abrir este libro o meterse en su página web y no sentirse plenamente identificada con las desventuras de Sarah´s Scribbles.
Lo que que sí debo advertir es que, desgraciadamente, Adulthood is a myth no está disponible todavía en castellano. La buena noticia es que se trata de tiras muy cortas y con un lenguaje muy llano, así que un nivel básico de inglés es suficiente para entenderlo. 
Os dejo un enlace a la web de Sarah Andersen para que podáis echarle un vistazo a su trabajo. Y si preferís leer algunas de sus viñetas en castellano podéis hacerlo en esta página de Facebook por la que la propia Andersen se pasa de vez en cuando.
Por supuesto le pongo un diez a este libro. Besitos ovejunos.


viernes, 17 de junio de 2016

Teaser trailer de "Un monstruo viene a verme"



Después de ver el primer teaser tráiler de la adaptación de la novela de Patrick Ness, que ha dirigido Juan Antonio Bayona, tengo que decir que, si me apuran, pinta incluso mejor que el libro. 
Este 2016 no doy abasto con tanto hype cinematográfico.
Os dejo el enlace a la reseña de la novela aquí y el del teaser tráiler aquí

miércoles, 15 de junio de 2016

Exposición "Terror en el laboratorio: de Frankenstein al Doctor Moreau"


Hago una entrada express para quitarme la culpabilidad (llevo sin escribir en el blog un montón) y para comentar que en Madrid se ha inaugurado una exposición que pinta de miedo.
Bajo el título "Terror en el laboratorio: de Frankenstein al Doctor Moreau" hace un repaso por la historia literaria, cinematográfica y filosófica de la figura del científico loco. Podéis visitarla en el Espacio Fundación Telefónica, en el número 3 de la calle Fuencarral, hasta el 16 de octubre de este año. La entrada es gratuita y el horario es de martes a domingo, de 10 a 20 horas.
Os dejo el enlace aquí mismito.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Película: Stonehearst Asylum (El experimento)

Título: Asylum. El experimento
Director: Brad Anderson
Guion: Joe Gangemi
Intérpretes: Kate Beckinsale, Jim Sturgess, Ben Kingsley, Michael Caine, David Thewlis.
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Intriga
Año: 2014

Asylum. El experimento, fue estrenada en el año 2014 en Estados Unidos con el título Stonehearst Asylum. Aquí también la he encontrado con el subtítulo Eliza Graves, en referencia al nombre de su coprotagonista. Está basada muy libremente en un relato satírico de Edgar Allan Poe, El sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether, y nos cuenta la historia de Edward Newgate, un joven médico recién salido de Óxford, Jim Sturgess (El atlas de las nubes) que llega al psiquiátrico Stonehearst para estudiar los métodos del doctor Lamb, Ben Kingsley (Shutter Island), que es el director del centro. Inmediatamente se siente cautivado por una paciente, Kate Beckinsale (Underworld). Los métodos del director sorprenden al recién llegado, ya que los enfermos hacen vida común con los empleados y son tratados prácticamente como personas corrientes y no como pacientes de un manicomio, algo que, en principio, no parece dar malos resultados. Pero Newsgate no tardará mucho en percatarse de que no todo es lo que parece en Stonehearst, ya que su vida y la de los habitantes del psiquiátrico corren un grave peligro.

Esta es una de esas películas de las que ni había oído hablar y que terminé viendo una tarde tonta de domingo en la que llovía demasiado como para acercarme a la feria del libro. No puedo decir que sea una película memorable, ni mucho menos, pero al menos es resultona y sirve para tener al espectador en tensión, así que, desde mi punto de vista, merece la pena.
Desde luego lo más interesante de Asylum. El experimento es la hipótesis que plantea desde el principio: ¿quién está más cuerdo, los locos o los cuerdos? Desgraciadamente creo que una idea buena, aunque ciertamente no muy novedosa, no da de sí todo lo que habría sido posible, así que la película se queda a medio gas. Las razones son varias. Para empezar creo que la ambientación, sin ser cutre ni mucho menos, no explota todo el potencial de una historia tan gótica como esta. A ver, que no todo va a ser La cumbre escarlata, pero Stonehearst me ha parecido demasiado de cartón-piedra, demasiado tópico, como si ya lo hubiera visto mil veces. No sé, supongo que estéticamente se podría haber esperado algo más, porque en ese aspecto esta película no es que falle, pero tampoco aporta nada que la haga sobresalir. Vestuario, diseño y decorados correctos, nada más.
Después está el tema del reparto. Aquí el problema creo que está en el desnivel que hay entre las interpretaciones de la pareja protagonista y las de los secundarios. Ben Kingsley, Michael Caine, Sinéad Cusack y David Thewlis están estupendos en sus papeles. Quizás el personaje de Kingsley recuerda un poco al principio al que ya interpretara en Shutter Island, pero a medida que avanza el metraje, queda claro que hay diferencias importantes; Michael Caine apenas aparece unos minutos pero dan mucho juego; Sinéad Cusack (V de Vendetta) está de lo más enternecedor en su personaje, quizás uno de los más humanos de esta cinta; y a David Thewlis (Harry Potter y el prisionero de Azkaban) me lo creo mucho más haciendo de malo malísimo que haciendo de bueno (nunca me gustó para el papel de Remus Lupin, uno de mis personajes preferidos de la saga de Harry Potter). Desgraciadamente tanto Kate Beckinsale como Jim Sturgess me han aburrido soberanamente. Ambos me parecen actores sosísimos y no me han transmitido absolutamente nada en esta película, lo cual es una lástima porque Eliza y Edward son, cada uno a su manera, dos almas atormentadas a las que podría habérseles sacado mucho más partido si hubieran caído en las manos de actores con algo más de garra.
El tercer problema que le veo a la película es que hay algunas explicaciones cogidas con pinzas y eso hace que a ratos no acabe de enganchar. No quiero "espoilear" así que iré con cuidado. Los giros de guion sorprendentes me encantan y en Asylum. El experimento hay dos muy importantes. El primero llega demasiado pronto y una vez que el espectador ya ha visto el pastel se mantienen algunas situaciones que no acaban de parecer muy justificadas. El segundo llega muy al final y podría explicar algunas de esas situaciones, vale, pero a nivel narrativo me da la sensación de que ya es muy tarde para volver a meter al espectador en la historia.
A pesar de estos defectos, la verdad es que la película me ha gustado. No deja de ser una historia gótica muy clásica en algunos aspectos pero con giros curiosos. Creo que podría haber dado mucho más de sí, pero se nota que tampoco había más pretensiones, así que supongo que cumple con lo que promete. Tiene algo de suspense, algo de romance, deja en el aire algunas cuestiones sugestivas y además hace que entren ganas de leer el relato de Edgar Alan Poe aunque solo sea para comparar, así que yo os animo a verla si tenéis oportunidad.







viernes, 29 de abril de 2016

Elantris, de Brandon Sanderson. Edición X aniversario


Título: Elantris. Edición X aniversario
Autor: Brandon Sanderson
Editorial: Nova (Ediciones B)
Encuadernación: tapa dura
Número de páginas: 800
Idioma: castellano
Saga: no (autoconclusivo)


Sinopsis: La ciudad de Elantris, poderosa y bella capital de Arelon, había sido llamada la 'ciudad de los dioses'. Antaño famosa sede de inmortales, un lugar repleto de poder y magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora sólo acoge a los nuevos muertos en vida postrados en una insufrible existencia tras una misteriosa y terrible transformación. En un único volumen, una maravillosa historia de la moderna fantasía en que la política, el amor y, también, la religión desempeñan un papel extraordinario.



Se cumplen diez años desde la publicación de la opera prima de un peso pesado de la literatura fantástica como es Brandon Sanderson y el sello editorial Nova, no ha dejado pasar la oportunidad de celebrarlo con esta edición especial conmemorativa.
Hablar de Elantris a estas alturas es difícil porque casi todo se ha dicho ya. Yo me quedo con dos ideas fundamentales. La primera es que esta novela supuso un verdadero jarro de agua fría para un género que en el que muy a menudo se estaban dando por buenas obras de una calidad cuando menos cuestionable (y lo siento si ofendo susceptibilidades pero el término 'dragonada' no lo inventé yo). La segunda es que es una de las pocas novelas de fantasía en las que se rompía el esquema manidísimo del héroe (generalmente un Marty Stu en toda regla) que emprende un viaje iniciático en busca de un macguffin cualquiera y por el camino hace un montón de amigos, derrota a un montón de enemigos, se enamora y enamora a la chica florero de turno y de paso se encuentra a sí mismo porque él lo vale.
Elantris es una novela de fantasía muy clásica en algunos aspectos pero tremendamente revolucionaria en otros. Toda la acción se desarrolla en Elantris, capital del reino de Arelon y ciudad que da nombre a la novela. Hasta hace algún tiempo era un lugar especialmente próspero y conocido porque en ella habitaban una especie de criaturas divinas dotadas de grandes poderes, los elantrinos. Estas criaturas eran seres humanos normales y corrientes, de toda clase, género, edad y condición, que un buen día y sin previo aviso se veían afectados por una especie de trasformación llamada shaod que les confería un aspecto albino y un estatus de semidioses. Pero algo sucede, algo que no se conoce, y los afectados por la shaod pasan de convertirse en los molones del barrio a acabar hechos unos verdaderos apestados, prácticamente muertos en vida, sin capacidad ninguna de regeneración pero condenados a una existencia eterna de dolos. Y por supuesto sin poderes divinos. Así las cosas Elantris acaba reducida a una ruina lamentable, una sombra de lo que una vez fue, y la capital se traslada a Kae.
Precisamente a Kae es adonde llega Sarene, princesa de Teod y casada por poderes con el príncipe Raoden, heredero de Arelon. A pesar de que Sarene y Raoden no se conocen personalmente, Sarene no acepta el matrimonio de mala gana. Es una mujer con mucha vocación política, consciente de sus responsabilidades y de los intereses que hay detrás de esa unión para el bien de su reino. Además, a pesar de que nunca se hayan visto en persona, los dos príncipes llevan mucho tiempo comunicándose entre ellos gracias a los seones, una suerte de seres voladores con forma circular y único legado mágico de los habitantes de Elantris. No puede decirse que se hayan enamorado en plan apasionado, pero sí queda claro que hay algo más que un entendimiento entre ellos y llevan bastante bien lo del matrimonio concertado.
Los problemas comienzan cuando ya antes de que Sarene llegue a Arelon se le comunica que Raoden ha fallecido y que, conforme a lo acordado, el matrimonio se entenderá como consumado y ella pasará a incorporarse a la vida en la corte como viuda del difunto heredero, pero no como heredera. Vamos, que la dejan relegada al rol de florero y eso a una chica con la determinación de Sarene no le hace ni pizca de gracia, máxime cuando sabe que la única posibilidad de salvar a su pueblo pasa por lograr una alianza con Arelon. Para colmo el lector sabe desde el primer momento que Raoden no está muerto, sino que ha sido alcanzado por la shaod y su padre, avergonzado, lo ha confinado junto al resto de afectados tras las murallas de Elantris. Y por si todo ello no fuera suficiente, Sarene no es la única que hace acto de presencia en Arelon; Hrathen, un alto sacerdote llega a Kae con el fin de convertir al país a la religión Dereth Shu en el plazo de tres meses, ya que de no ser así sus fuerzas destruirán la ciudad.

Portada de la edición española de 2005

La historia de Elantris se cuenta a través de los puntos de vista de estos tres personajes: Sarene, Raoden y Hrathen. La primera se mueve casi exclusivamente dentro de la corte y creo que es un personaje femenino muy fuerte y dotada de un gran carácter. Quizás en algunos momentos resulte un poco cargante porque da la sensación de que se pasa de perfecta, es guapa, es alta, es culta, sabe esgrima y encima una estratega política de primera categoría. Pero pienso que en cierta medida tantas cualidades son justificables ya que ha sido entrenada para ello desde su infancia. Sarene ha recibido la educación que se supone debe recibir cualquier heredero al trono de su reino, solo que ella no es un heredero sino una heredera. Con todo, a pesar de las intrigas políticas y los tejemanejes de la corte, esta es la trama que más me aburría.
La de Hrathen iba un poco en la misma línea, pero el personaje es más oscuro, con un montón de matices y unas motivaciones diferentes. Además el mundo que se nos presenta a través de sus ojos es el de las convicciones religiosas más allá de las políticas. Lo interesante de los capítulos de Hrathen es que sirven para hacerse una idea de cómo funcionan las distintas religiones de las que se habla en Elantris. Al igual que sucede en nuestro mundo, unas y otras, por muy enfrentadas que acaben, surgen a menudo del mismo tronco y defienden prácticamente los mismo valores. Y al igual que sucede en nuestro mundo, el verdadero peligro no se encuentra en los detalles que distinguen unas de otras sino en los fanatismos de quienes se las toman demasiado a pecho.
El arco argumental que más me ha gustado, aunque todos están relacionados, es el de Raoden, que tiene lugar en la ciudad de Elantris. Obviamente aquello es otro mundo, con unas reglas diferentes, con personajes que sufren y se las apañan para ir tirando como pueden, generalmente a lo bestia, después de sufrir la shaod. No quiero contar demasiado acerca de esta parte del libro, pero sin duda es la mejor. El sistema mágico que crea Sanderson es a la vez sencillo y efectivo. Los nuevos elantrinos no pueden morir, pero sienten hambre y ninguna de sus heridas cura jamás ni deja de doler. Si bien antes se volvían rubísimos y preciosos al transformarse, ahora se van descascarillando y se quedan calvos poco a poco, así que la suya es una existencia de lo más lamentable que se pueda imaginar.

Leí Elantris hace ya bastante tiempo y me gustó mucho. Es verdad, eso sí tengo que advertirlo, que me costó engancharme y que llegué a dejar su lectura aparcada durante algunas semanas (puede que meses) porque los capítulos de Sarene me dormían. La suerte es que los de Raoden y los de Hrathen compensaban y al final no podía dejar de leer. Ahora que se ha publicado esta edición especial conmemorativa merece la pena recordarlo. Además hay que admitir que es muy bonita, con una portada, en este caso del artista francés Alain Brion, que a mí personalmente me gusta más que la que salió originalmente en nuestro país, y bastante material adicional, como mapas e ilustraciones de los aones, una especie de símbolos (como letras o ideogramas o algo así) que son la base de la magia elantrina y que juegan un rol importante en la trama de esta novela tan recomendable.


lunes, 25 de abril de 2016

Película: El bosque de los suicidios

Título: El bosque de los suicidios
Director: Jason Zada
Guion: Nick Antosca, Sarah Cornwell, David Goyer, Ben Ketai
Intérpretes: Natalie Dormer, Taylor Kinney, Yukiyoshi Ozawa, Eoin Macken, Rina Takasaki, Kikuo Ichikawa, Noriko Sakura
Nacionalidad: Estados Unidos
Género: Terror
Año: 2016

En serio que últimamente me está entrando complejo de abogada del diablo con las pelis reguleras. No sé si es que cuanto más tiquismiquis me hago con los libros más indulgente me vuelvo con el cine, pero en serio que muchas de las producciones que se están poniendo a caer de un burro en los últimos tiempos a mí tampoco me han parecido tan malas.
Es lo que me ha pasado con El bosque de los suicidios. Había leído críticas tan demoledoras que no esperaba nada en absoluto de ella. Y bueno, la verdad es que un peliculón no es, pero para pasar una tarde tonta con palomitas tampoco está tan mal.


La acción del film se desarrolla casi íntegramente en Japón, país al que viaja Sara, interpretada por Natalie Dorner (Margaery en Juego de Tronos) en busca de su hermana gemela desaparecida. Nadie da un duro por ella porque arrastra un pasado de depresiones e intentos de suicidio y para colmo la última vez que se supo de ella fue en una excursión al bosque Aokigahara, a los pies del Monte Fuji, un lugar tétrico y angustioso al que la gente va a quitarse la vida. Sin embargo Sara siente que su hermana está viva y se planta en Aokigahara dispuesta a rescatarla.
No voy a negar que la historia es bastante predecible y argumentalmente la película no aporta nada nuevo al género de terror. No da miedo en ningún momento y casi todo el tiempo imaginas qué va a pasar a continuación (y cuando no lo imaginas es porque sencillamente lo que va a pasar carece de sentido). Sin embargo creo que se han pasado con las críticas negativas (en una leí que el título estaba bien elegido porque la peli era para pegarse un tiro). Me parece una exageración porque hay elementos muy salvables en ella.
Por ejemplo están las interpretaciones, más que correctas, algunas escenas que sin llegar a asustar siídan bastante mal rollo y sobre todo la ambientación. Uno de los aciertos de la película es la elección del escenario. El bosque Aokigahara existe realmente. Al parecer se ha relacionado desde hace siglos con entidades demoníacas y es verdad que los suicidas suelen acudir allí cuando toman la decisión de abandonar este mundo. Según algunas versiones, personas de todo Japón eligen el bosque de Aokigahara para morir en buena medida inspirados en un cuento de Seicho Matsumoto titulado Kuroi Jukai (El negro mar de árboles), publicado en 1960, en el que una pareja de enamorados se quita la vida allí. Otras teorías apuntan a la práctica del ubasute, frecuente en épocas de sequía y hambruna como origen de esta tradición. El ubasute consistía en el abandono de la gente de edad avanzada en los bosques para que murieran allí y así dejaran de suponer una carga para sus familiares. Si queréis saber más sobre esta terrible costumbre os recomiendo que veáis la película La balada de Narayama de Shohei Imamura. Es sobrecogedora y nos hace plantearnos lo diferentes que pueden llegar a ser las concepciones sobre la vida y la muerte que existen o han existido en otras culturas.
En la actualidad y a pesar de que en el bosque Aokigahara siguen suicidándose entre cincuenta y cien personas cada año, las autoridades han tomado medidas al respecto y han colocado carteles en las entradas para animar a los suicidas a pedir ayuda en lugar de cometer un error irreversible. Además se distribuyen panfletos disuasorios en los hoteles y en los medios de transporte locales y se ha creado una red de voluntarios que trabajan para atajar el problema.
Como podéis comprobar, el misterio que esconde el verdadero bosque es Aokigahara es lo suficientemente perturbador como para que merezca la pena verse la película que en él se inspira aunque esta no sea muy buena. De todas formas tampoco pienso que El bosque de los suicidios sea tan espantosa como la han pintado en algunos medios, así que yo por lo menos le doy un aprobado.





sábado, 23 de abril de 2016

Camisetas literarias

Hoy he decidido que voy a hacer una entrada un poco diferente para celebrar el día del libro. Veréis, hace unas semanas me di cuenta de que, a pesar de que las camisetas con mensaje están muy de moda, la mayoría de los mensajes que pueden leerse en las prendas que se venden en las grandes cadenas son tontísimos. Que sí, que a veces les da por sacar una camiseta de La Guerra de las Galaxias coincidiendo con el estreno del último capítulo o un par de cosillas de David Bowie ahora que se ha ido al cielo de las rock stars... Pero en general la ropa de las tiendas corrientes es soporíferamente aburrida. 
Siempre queda el recurso de las tiendas especializadas, pero no nos engañemos, suele haber bastante variedad para los chicos y muy poca para las chicas. Hace unos días estuve en una tienda de este tipo y mi chico se compró una muy chula de la Velvet Underground. A mí me gustó una de Dune, novela que casualmente estoy leyendo, pero solo la tenían en modelo masculino. Afortunadamente gracias a Internet esta situación está cambiando y ahora podemos dar con las camisetas de nuestros sueños con solo teclear un poco. De hecho ayer recibí una genial de Tokyo Ghoul, manga que me tiene enamorada últimamente, y que había encargado a través de una web que hace camisetas personificadas y con cortes específicos para chicas. Estoy encantada con ella. La impresión es de gran calidad y la camiseta sienta muy bien.



Como diga lo que diga Jon Nieve se acerca el verano y a mí me apetece proclamar a los cuatro vientos que soy una lectora empedernida, he pensado hacer una selección de camisetas fresquitas para ir a guapetonas sin perder ni un ápice de personalidad.



Esta es la primera que he elegido. La cita de Frank Zappa lo dice todo, ¿no? Tantos libros y tan poco tiempo... En fin. Muy generalista y válida para todo tipo de ratonas de biblioteca. Se puede encontrar en Redbubble por unos 25 euros más gastos de envío, pero estoy segura de que las hay muy parecidas y más baratitas.


La segunda camiseta es de Zazzle y también aprovecha una cita con la que muchas nos sentiremos identificadas, en este caso de la escritora estadounidense Annie Dillard: "Ella lee libros como quien respira aire, para poder vivir". Sale por unos 25 euros más gastos de envío pero también estoy convencida de que pueden encontrarse otras similares a menor coste.


La tercera camiseta es una imagen que encontré en Pinterest. En Zazzle hay algún modelo parecido pero creo que es una camiseta con un diseño tan sencillo que probablemente se pueda encontrar alguna incluso más chula en cualquier tienda. Y si no siempre podéis personalizar una, que es mi opción preferida. La verdad es que esta es hasta un poco sosa, pero el plan que promociona es insuperable. Oh, what a perfect day!


Y volviendo al tema de las camisetas con mensajes tontos, hace un par de años se pusieron de moda unas en las que ponía algo así como "Boys are better than books". Mi opinión es que hacía falta ser muy boba para enfundarse algo así, pero se ve que había gente que las compraba. No sé. También hay gente que se compra el libro de Belén Esteban. Allá cada uno. La cosa es que al poco tiempo salieron otras camisetas en las que ponía "Boys are just better in books". Leí por ahí que este segundo mensaje había ofendido a algunos hombres. Vale. Obviamente a ver quién es el guapo que compite con Mr. Darcy, Paul Atreides, Jaime Lannister o con cualquier otro galán de novela sin salir trasquilado. Las expectativas creadas pueden ser verdaderamente frustrantes. Pero oye, las chicas también llevamos mucho tiempo bajo la presión de tener que parecernos todas a las modelos de Victoria´s Secret y no nos quejamos tanto. De cualquier forma la camiseta que he elegido suaviza un poco el tono. También es de Zazzle pero nuevamente he visto algunas muy parecidas en otras páginas, lo cual es de agradecer porque esta cuesta casi 30 euros.



Y con esta camiseta abro la sección sagas. Quiero aclarar que hay muchas camisetas de sagas literarias que en verdad son merchandasing de las adaptaciones cinematográficas. De la saga de Harry Potter hay muchísimas y pueden adquirirse en multitud de lugares. Por ejemplo, estas navidades le regalé a mi sobri un pijama de Hogwarts que vendían en el Primark inglés y que llevaba licencia de Warner. Sin embargo como esta entrada va de camisetas literarias he preferido seleccionar solo prendas que hagan referencia a los libros y no a la películas. Por eso la primera para potterheads es una camiseta de quidditch en tono burdeos. 


Hay tantas y tantas de la saga de J. K. Rowling que me parece imposible quedarme con una sola. Como camiseta no es especialmente bonita ni original, pero como homenaje a los gemelos Weasly y por lo que este juramento representa para los fans de Harry Potter, creo que esta no podía faltar. Es de AliExpress y no llega a los 9 euros.


Siguiente saga juvenil imprescindible: Los juegos del hambre. Hay muchísimo merchandasing de las películas pero no tanto de los libros. Esta se puede encontrar en Amazon por unos 20 dólares aunque solamente en tallas grandes. 


Y ahora tocan los clásicos. Aun a riesgo de repetirme tengo que decirlo: hay muchas camisetas de las películas de Drácula pero muchas menos del libro. Esta me ha parecido muy original. Es de la tienda británica Truffle Suffle y lamento mucho tener que decir que está agotadísima.


Como ya sabéis quienes seguís el blog, no puedo decir que tenga un solo libro favorito, pero si me pusieran una estaca en el corazón y me obligaran a elegir creo que ahora mismo me quedaría con Frankenstein de Mary Shelley. El problema a la hora de buscar camisetas de este clásico es que la iconografía de las películas es tan potente (especialmente de la de James Whale) que casi todo se basa en la imagen del monstruo que han transmitido las películas. Soy muy fan de esa estética tan particular pero pienso que el libro es el libro y las pelis de la Universal y de la Hammer son otra cosa (por eso, y solo por eso, salvaría de la hoguera la última versión de Paul McGuigan). 
Dar con esta camiseta ha sido una gran suerte. Primero porque me parece muy sencilla pero también muy chula. Segundo porque la venden en una tienda británica en la que hay verdaderas joyas para amantes de los libros. Se llama The Literary Gift Company y, aunque no es exactamente barata, tienen una gran variedad de productos muy atractivos y originales. Esta camiseta en concreto cuesta 20 libras, pero me tiene tan enamorada que creo que acabaré rascándome el bolsillo.


Como en mi afán por finiquitar clásicos pendientes estoy leyendo Jane Eyre, de Charlotte Bronte, no me he resistido a colgar esta camiseta que plasma el primer encuentro entre Edward Rochester y la heroína romántica. La camiseta, que se vendía en Truffle Suffle y está agotada, no es que me haya entusiasmado, pero el libro es una gozada y destila mucha mala leche victoriana. 


Para no dejar de lado a la hermana pequeña, otra camiseta de las Bronte, esta de Emily y de su única aunque genial novela, Cumbres Borrascosas. Es de The Literary Gift Company y también cuesta 20 libras más gastos de envío.


Oscar Wilde no podía faltar, claro está. Hay montones de camisetas con citas suyas, todas ingeniosas y mordaces, pero me he quedado con esta en la que aparece un retrato suyo. Es de algodón orgánico y la venden en Etsy por 23 euros. Lo malo es que los gastos de envío a España son 13 euros más.



Con mi gran ídolo de la infancia, el detective Sherlock Holmes, ocurre algo parecido a lo que ha pasado con otros iconos de la literatura. Las revisiones cinematográficas y televisivas han acabado por engullir al original literario. Me encanta la serie de la BBC, me encantan Benedict Cumberbatch y Andrew Scott. Y todavía se me ponen los pelillos de gallina cuando me acuerdo del pedazo de especial de navidad que se marcaron en diciembre... Pero la serie es la serie y los libros son los libros. La camiseta que he elegido no hace referencia a los personajes de la BBC. Es muy simple y la vendían en Etsy hasta que se les acabaron. Si queréis una parecida es tan sencillo como personificar un modelo básico en La Tostadora o cualquier otra página similar. 
Por cierto, he intentado entrar en la página del museo de Sherlock Holmes de Londres. He estado allí un par de veces y venden un montón de merchandasing aunque camisetas concretamente no recuerdo que tuvieran. Actualmente la página de la tienda no funciona, pero si vais a Londres y queréis pasaros para preguntar...


Esta la cuelgo porque, aunque lo tengo temporalmente parado mientras termino Jane Ayre, estoy leyendo Dune, de Frank Herbert, y lo estoy disfrutando como una gusana de arena en el desierto de Atacama. Hay camisetas preciosas de Dune con los diseños que hizo el director chileno Alejandro Jodorowsky para su proyecto fallido de adaptación cinematográfica, pero yo solo las he encontrado de chico. Esta en realidad es del tercer libro de la saga, Hijos de Dune, y la venden en Zazzle por 50 euros, lo cual me parece bastante exagerado para lo simplona que es.  


Para terminar y aunque se trate de una saga y esté inconclusa, he seleccionado esta camiseta de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin. Yo tengo dos camisetas de esta saga (las dos de la casa Lannister aunque os doy mi palabra de que soy muy buena persona). Lo que pasa es que las dos son de la serie de la HBO. Hace unos años estuve en una charla que dio el escritor y alguien le comentó que se debía estar forrando con las ventas del merchandasing. El bueno de George sacó al espontáneo de su error y le advirtió que el merchandasing oficial que compra la gente es de la HBO. Él y unos amigos suyos hicieron una edición de camisetas cuando la serie todavía no existía (creo que ponía lo de Winter is coming) pero no tienen nada que ver con el resto de productos. También dijo que le molestaba un poco que algunas empresas se dedicaran a vender camisetas y otros recuerdos relacionados con sus libros sin pedir permiso para ello, pero que le parecía estupendo que los fans creáramos nuestras propias camisetas y otros objetos personificados porque obviamente no hay ánimo de lucro en ello. Me sabe un poco mal colgar esta camiseta porque se trata precisamente de un ejemplo de lo que él criticaba, una empresa, Average Girl, que vende algo inspirado en los libros (no sé si con licencia o no). 
De todas formas me remito a las palabras del propio autor para invitaros a que, si os gustan estas camisetas, os inspiréis en ellas para crear otras parecidas y lucirlas este verano con todo vuestro orgullo lector. Y con esto me despido deseándoos mucha felicidad en este día del libro.