domingo, 6 de octubre de 2013

In the Flesh, una serie con zombis muy humanos

Siempre me han encantado las películas y los libros sobre zombis, así que cuando comenzó el boom hace unos años me sentí muy feliz, porque así tenía muchos más productos para disfrutar de mis monstruos preferidos.
El único "pero" es que, como de repente todo lo que lleve una Z en su título se vende que da gusto, ya no hay criterio que valga, y hay que reconocer que muchas de las obras Z que han salido a la luz últimamente dejan bastante que desear.
Afortunadamente este no es el caso de In the Flesh, una miniserie de la BBC que consta de tres capítulos y cuenta la historia de Kieren Walker, un adolescente que vuelve a la vida durante una especie de amanecer zombi en el que los muertos recientes se levantan de sus tumbas y se dedican a atacar a los humanos con la intención de zamparse sus cerebros. Esta desagradable situación finalmente es controlada por el Gobierno, aunque las bajas son numerosas. Además los científicos consiguen revertir el estado violento y canibal de los resucitados administrándoles una inyección diaria en la base del cráneo.
Este tratamiente permite a Kieren recuperar la cordura y volver a ser la persona que era antes de convertirse en zombi, aunque él, como el resto de pacientes sometidos al tratamiento, tiene que usar lentillas y maquillaje para disimular su cadavérico aspecto. Cuando los médicos consideran que Kieren está preparado para volver a casa con su familia, descubrirá que muchas cosas han cambiado... Y otras no. Los vecinos de Kieren no parecen dispuestos a abandonar sus nuevos prejuicios. Pero tampoco han olvidado los viejos... Poco a poco nos iremos dando cuenta de que el amanecer zombi no es la única parte de su pasado que deben zanjar si quieren salir adelante.
El planteamiento inicial es de lo mejorcito que me he echado a la cara en mucho tiempo, al menos en lo que a temática zombi se refiere. En In the Flesh no veremos persecuciones de infarto ni contagios a base de mordisco limpio. Los resucitados son sólo eso, personas que se levantaron de sus tumbas ávidos de cerebros. No transmiten su enfermedad a los vivos, y una vez que son curados se comportan como cualquier otro ser humano. Sólo buscan ser aceptados, y cada uno trata de conseguirlo a su manera. Algunos pretenden ocultar lo que realmente son y fingen ser "normales", otros se muestran orgullosos de su condición y hasta prescinden del maquillaje y las lentillas a pesar del rechazo.
No es casual que la acción de In the Flesh se desarrolle en un ambiente rural y claustrofóbico, un pueblo pequeño en el que los recelos y la ignorancia acaban desencadenando una vez más la tragedia. Ni tampoco lo es la orientación sexual de su protagonista (asunto que se aborda con una delicadeza y elegancia poco habitual). Después de todo en esta miniserie el odio a los muertos vivientes es la excusa perfecta para lanzar un mensaje en contra de la discriminación. Un mensaje quizás demasiado obvio, pero no por ello menos válido.
El único fallo que me ha molestado un poco ha sido que le habrían venido bien tres o cuatro capítulos más para terminar de desarrollar algunas tramas. El final es demasiado precipitado, algunas reacciones llegan a antojarse absurdas y terminas preguntándote para qué se plantean determinadas cuestiones si después quedan en el aire.
Por suerte la BBC ya ha anunciado que In the Flesh ha sido renovada para una segunda temporada. Espero que repitan con sus protagonistas, porque son uno de los puntos fuertes de la primera entrega, sobre todo Kieren, que me ha encandilado. Por una vez los guionistas se han olvidado de los estereotipos y han creado un personaje complejo y muy humano. Una buena persona que no pretende cambiar el mundo pero que finalmente encuentra la fuerza necesaria como para no dejar que el mundo lo cambie a él.


3 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Me pasaba por aquí para decirte que me encanta tu blog y que desde ya tienes nueva seguidora :) He estado viendo todas tus entradas y son fantásticas. Tenemos muchos gustos en común :) Vi que le dedicaste una entrada al cementerio de Highgate. Este lugar siempre me ha encantado por toda la historia y el misterio que le rodea y reconozco que todo lo que sea sobrenatural me pierde. A finales de octubre voy a Londres y seguramente me pasaré por allí :) Con lo referente a esta entrada, tengo que decir que In the Flesh es una serie que tenga apuntada en mi laaaarga lista de cosas pendientes. Supe de ella gracias a una convención de series británicas a la cual asistí y de la que hablo en el blog y la verdad es que la encontré muy interesante. El argumento que se presenta es muy original. Bueno, no te molesto más. Muchas felicidades otra vez por el blog. Estaré pendiente de nuevas actualizaciones :)

    ¡Saludos!

    Laura

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  2. Hola, Laura. No sólo no molestas, sino que agradezco enormemente que dejes tus comentarios. Me paso de inmediato por tu blog, porque me chiflan las series británicas: Sherlock, Ripper Street, Whitechapel...
    Y cuando vayas a Londres no te pierdas la visita a Highgate. Es mágica.

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  3. Y ya tenemos aquí la segunda temporada! El primer espisodio del domingo no estuvo nada mal. Aquí os dejo mi homenaje a la serie ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/05/the-british-zombies.html

    Saludos!

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