viernes, 28 de diciembre de 2012

Últimas lecturas: El Temor de un Hombre Sabio, Lágrimas en la Lluvia y Flores para Algernon

Últimamente he leído bastante, aunque tengo que reconocer que no puedo hablar muy bien de la mayoría de los libros que han pasado por mis manos de un tiempo a esta parte. Destacaría tres, eso sí, por distintos motivos.


Por ejemplo, El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss me había encantado, pero El Temor de un Hombre Sabio, su continuación, ha supuesto para mí, y me consta que para bastantes lectores, la gran decepción del año. Creo que Rothfuss ha dejado de lado las grandes virtudes de su primera novela, la frescura, la falta de prejuicios y una fantasía desbordante, y se ha dejado llevar por los convencionalismos más aletargantes del género. Poco queda del prometedor personaje de Kvothe en El Temor de un Hombre Sabio. Espero que Rothfuss pueda remontar en la tercera parte de trilogía, aunque visto lo visto no parece que le vaya a resultar sencillo.

No soy muy amiga de puntuar los libros ni los discos, pero, si tuviera que hacerlo El Temor de un Hombre Sabio difícilmente llegaría al aprobado.


Otro libro que había despertado en mí grandes expectativas que finalmente no se vieron del todo cumplidas ha sido Lágrimas en la Lluvia, de Rosa Montero, aunque en este caso tengo que admitir que, ya sólo por la grata sorpresa que resulta encontrar a una escritora española tan consagrada pasándose al género de ciencia ficción, merece la pena tener en cuenta su novela. En realidad el libro no está nada mal, en su mayor parte es entretenido, aunque el desenlace no provoque ni frío ni calor, y como homenaje a Blade Runner no deja de tener su mérito (ojo, a Blade Runner, no tanto a Sueñan los Androides con Ovejas Mecánicas).
Al contrario de lo que me sucede con El Temor de un Hombre Sabio, sí me atrevería a recomendar Lágrimas en la Lluvia, y lo haría por dos motivos. El primero es que la autora escribió esta obra mientras vivía un momento personal muy duro, lo que imagino que influyó en ella a la hora de convertirla en una reflexión muy emotiva y a la vez muy lúcida acerca de lo que supone la muerte para el ser humano. Este libro me hizo llorar. El segundo motivo es que, como ya he dicho, siempre será una alegría que autores de renombre se dejen caer por barrios marginales como el de la literatura de género para reivindicarla de una vez y ayudar a eliminar prejuicios. Gracias por ello, Rosa Montero. 

En la cartilla de evaluación Lágrimas en la Lluvia alcanzaría el notable alto, aunque le falta algo para sobresalir del todo.


En tercer lugar voy a hablar de un clásico. Los clásicos nunca fallan. Bueno, al menos se supone que no deberían fallar. Éste no lo ha hecho. Premio Nebula en 1966, Flores para Algernon, de Daniel Keyes, es, sin lugar a dudas, el mejor libro que he leído desde hace semanas. Es tremendamente sencillo en su planteamiento, pero se va desarrollando hasta alcanzar una complejidad emocional verdaderamente explosiva, y lo más curioso es que lo hace sin abandonar en ningún momento la sencillez de la que nace. Daniel Keyes se metió en la piel de Charly, un hombre con un retraso mental severo, para narrarnos en primera persona y con toda la crudeza necesaria el proceso de transformación que va sufriendo a raíz de una intervención quirúrgica que lo va convirtiendo progresivamente en un superdotado intelectual. Obviamente esta evolución , lejos de hacer más feliz a Charly, lo acabará empujando a un abismo de desdicha.
Desde luego la visión que  Daniel Keyes ofrece del ser humano en esta novela está bien lejos de ser optimista, algo que hace Flores para Algernon una lectura en absoluto ligera. De una u otra manera cualquier lector puede encontrarse reflejado en las páginas del libro, desde los sesudos eruditos que temen enfrentarse a la realidad de su propia ignorancia a los mediocres que conforman una masa capaz de cometer las mayores crueldades con el único fin de amenizar un poco su existencia anodina. Keyes tiene para todos, y pocos son los que salen bien parados.

Sobresaliente Flores para Algernon, sin ningún género de duda.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Agradezco enormemente vuestros comentarios y sabéis que siempre visito vuestras páginas. Si me gustan las sigo. Pero, por favor, no uséis el espacio para los comentarios para dejar spam.