lunes, 23 de julio de 2012

Silent Hill Downpour

Hace algún tiempo escribí una entrada sobre la serie de videojuegos Silent Hill. Me quejaba entonces de que la franquicia había caído en una cierta decadencia a partir de la cuarta entrega. Hoy tecleo estas líneas dispuesta a tragarme mis palabras.
Hace unos días finiquité Silent Hill Downpour, de momento el último en aparecer, y debo decir que me gustado mucho. Tenía mis reticencias, ya que, para empezar, el desarrollo del juego había cambiado de manos. Akira Yamaoka se desentendía de Silent Hill y le pasaba el relevo a los checos de Vatra Games. A priori no pintaba bien. Pero los chicos de Vatra han demostrado estar a la altura.
Para empezar tengo que alabar los gráficos de Silent Hill Downpour. Creo que son los mejores vistos hasta ahora en ningún Silent Hill. Me he quedado tonta con esos acantilados en Devils Pit... La atmósfera también está muy lograda. Hacía tiempo que no me metía tanto en un juego... Y este pone los pelos de punta. Quizás el único pero sea la música. Aunque Korn hayan firmado el tema principal y eso siempre sea de agradecer, se echa en falta la mano de Yamaoka. En Silent Hill Downpour la música está presente, pero no acaba de convencerme la manera en la que se introduce, ni tampoco el efecto que se persigue con ello.
Otro defectillo de este Silent Hill es la jugabilidad. Algunos pequeños detalles llegan a ser irritantes, como el uso del mismo botón para diversas acciones o los tirones que pega demasiado a menudo.
Con todo tengo que quitarme el sombrero por la sencilla razón de que Downpour ha recuperado el espíritu Silent Hill gracias a un argumento digno de película, con unos giros verdaderamente inesperados, un uso de la intriga y el misterio en dosis muy bien medidas y una truculencia única.
En Silent Hill Downpour iremos desgranando la historia de Murphy Pendleton, un tipo atormentado que comete un crimen horrible nada más comenzar la partida. Murphy está encerrado en una prisión y es trasladado a otra por motivos que desconocemos. En el trayecto el autobús en el que viaja sufre un accidente y el bueno de Murphy acaba, como no podía ser de otra manera, dando vueltas por nuestro pueblo favorito.
Los Silent Hill nunca han sido shooters. No son un Resident Evil, y nunca debieron pretender serlo. En Silent Hill a menudo es mejor tratar de escapar que enfrentarse a los enemigos, la oscuridad es un enemigo más y el personaje al que dirigimos está bien lejos de ser un héroe en el sentido habitual del término. Silent Hill es un videojuego para aquellos que amamos el terror, para los que disfrutamos pasándolo mal, para los que le pedimos algo más a un videojuego. Y Downpour lo ha conseguido.

1 comentario:

  1. Me gustó mucho tu reseña, yo estoy empezando el juego y la verdad tienes toda la razón, es una excelente historia, apenas me atoro en algo me desespero pero ahí sigo! Simplemente no lo puedes dejar y mientras más te espantas más lo adoras.

    ResponderEliminar

Agradezco enormemente vuestros comentarios y sabéis que siempre visito vuestras páginas. Si me gustan las sigo. Pero, por favor, no uséis el espacio para los comentarios para dejar spam.